cobrar indemnización de un seguro de vida

Cada vez más personas contratan un seguro de vida para proteger a sus seres queridos en caso de fallecimiento o invalidez total.

Para cobrar un seguro de vida será necesario seguir los pasos y cumplir con unos requisitos, pero lo más importante será hacerlo en los plazos indicados. Te desvelamos todo lo que necesitas saber para ello.

Cada vez son más las personas que se lanzan a contratar un seguro de vida para tener la tranquilidad de que sus seres queridos estarán protegidos económicamente en caso de fallecimiento o invalidez total. Pero es cierto que, la mayoría de las veces, los beneficiarios desconocen los pasos que hay que seguir para poder cobrar la indemnización correspondiente.

Lo primero que debemos hacer es confirmar que existe la póliza contratada, y claro está, asegurarnos de que en ella figuramos como beneficiarios. Si hay dudas, se puede solicitar un certificado de seguros de vida en el registro correspondiente del Ministerio de Justicia. Para ello habrá que esperar 15 días desde el fallecimiento.

Notificación y documentación necesaria para cobrar un seguro de vida

El primer paso para cobrar la indemnización del seguro de vida es dirigirse a la compañía aseguradora para solicitar el cobro. Para ello existe un plazo de siete días. A partir de este momento, cada aseguradora puede requerir de una serie de documentos. Por lo general, hará falta la siguiente documentación:
– Certificado de defunción.
– La póliza del seguro de vida.
– Certificado de nacimiento o DNI del asegurado.
– Certificado del Registro de Actos de Últimas Voluntades
– Copia del último testamento o declaración notarial de herederos.
– Certificado de matrimonio, en el caso del cónyuge, o identificación de los beneficiarios.
– Certificado médico que recoja la evolución de la enfermedad que causa el fallecimiento. Si ha sido una muerte por accidente se necesitarán las diligencias judiciales, atestado y autopsia.

En todo caso, la compañía aseguradora puede solicitar otros documentos que considere necesarios para valorar el procedimiento de pago de la indemnización.

¿Cuánto se tarda en cobrar la indemnización de un seguro de vida?

La ley es bastante clara, la entidad aseguradora tiene un plazo máximo de 40 días desde la notificación del fallecimiento y la entrega de la documentación para efectuar el pago, al menos, de un importe mínimo. Por otra parte, existen tres fórmulas para cobrar un seguro de vida: pago único, renta vitalicia o renta temporal.

Indemnización por incapacidad absoluta

Cuando la póliza incluye indemnización por incapacidad absoluta, los trámites son diferentes. En ese caso es imprescindible presentar la resolución de invalidez dictada por un organismo oficial, además del certificado médico, los documentos de identificación del contratante y el certificado de nacimiento.

Otros datos importantes a tener en cuenta

A la hora de cobrar un seguro de vida debemos tener en cuenta otros aspectos importantes. El primero es que se debe satisfacer el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, puesto que la aseguradora va a exigir el documento que lo acredite. La alternativa es una autoliquidación parcial del impuesto por el valor de la póliza.
Si el beneficiario es el tomador (en el caso de invalidez absoluta) se tributa como rendimientos del capital mobiliario en el siguiente ejercicio del IRPF.

También es importante cumplir con los plazos indicados, puesto que de lo contrario la aseguradora puede negarse a abonar la indemnización. Solo cabe una excepción, que el retraso se deba a desconocimiento o a causas no deliberadas ni negligentes, en ese caso la ley da un plazo de cinco años para reclamar el cobro del seguro de vida.

¿Merece la pena contratar un seguro de vida?

Muchas veces surgen dudas: ¿Realmente merece la pena tener un seguro de vida? Pero lo cierto es que por lo general sí que es rentable y merece la pena. Ya que el desembolso es mínimo y las coberturas son muchas.

Dependen, eso sí, de la póliza contratada, pero en líneas generales suponen proteger económicamente a esos seres queridos en circunstancias a veces complicadas. Esas coberturas pueden incluir desde protección hipotecaria al pago de los estudios de los beneficiarios.