Regla de ahorro

Qué porcentaje debo destinar al ahorro

¿Qué dinero ahorro para mi jubilación y poder seguir haciendo frente a los pagos?

La regla 50/20/30

La jubilación es una época que muchos trabajadores ven con cierta incertidumbre. Saber qué dinero debo destinar al ahorro se hace cada vez más necesario.

Aunque esta idea pensando en el futuro está muy extendida en nuestra sociedad, lo cierto es que las nóminas habituales y los pagos rutinarios a los que hacemos frente diariamente lo pueden poner un poco más difícil.

Cabe decir que no existe un porcentaje exacto de nuestro sueldo para llevarlo al ahorro. De hecho, y como norma general, esto va a depender de algunos factores personales como puede ser:

  • La edad: tendremos que dedicar más cantidad o menos a este colchón según la edad que tengamos ya que el tiempo que invertiremos para el ahorro es una variable importante con la que debemos contar.
  • El salario: el sueldo de cada persona influye y debe hacerlo sobre la cantidad que se destina al ahorro.
  • El tipo de nómina: no es lo mismo tener un contrato indefinido que otros tipos de contratos más interrumpidos. Esto hace más imprescindible el ahorro ya que no se prevén ingresos fijos periódicos.
  • Gastos y pagos: la cantidad a ahorrar viene también determinada por la cantidad de pagos, hipoteca, o deudas que se tengan en la actualidad.

Podemos decir entonces que esta cantidad destinada al ahorro o pensando en la jubilación va a depender de la situación de cada persona. Aún así, la fórmula de La regla 50/20/30 es considerada por los economistas como la opción más idónea para ahorrar, sobre todo si eres joven y tienes ingresos estables.

Esta regla indica el porcentaje oportuno de nuestro sueldo que deberíamos dedicar tanto a gastos como al ahorro. De ahí su nombre:

  • 50% del salario para los gastos básicos.
  • 30% para gastos personales.
  • 20% destinado al ahorro.

Además de asegurar la mitad del sueldo para gastos obligatorios como la hipoteca, facturas, comida, etc. esta regla nos permite incluir un porcentaje para gastos personales que nos aporten el respaldo y desahogo para nuestro día a día (como la ropa, el ocio..). Y sin olvidar la necesidad de guardar una parte de tu dinero para el futuro.

Dicha regla también añade que en caso de que sobre algún fondo se deberá incrementar el o usarlo como colchón para los imprevistos.

Hoy en día disponer de un plan de ahorro privado puede ser la mejor opción para ayudarte a vivir con mayor tranquilidad. Un buen método para gestionar tu dinero de forma fácil pensando en el futuro.