los seguros más demandados

¿Cuáles son los seguros más demandados y consultados tras la pandemia del Covid-19?

El sector asegurador también está sintiendo los efectos de la crisis originada por el Covid-19. Los datos de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa) revelan que, en el primer semestre de este año, los ingresos de las compañías españolas en concepto de primas alcanzaron los 29.952 millones de euros, un 11,12 % menos que en 2019. Pero la demanda de algunos tipos de pólizas se está viendo incrementada de forma significativa, centrándose principalmente en pólizas de ciberseguridad, de impagos de alquileres y daños en inmuebles, pólizas de bicicletas y/o de salud.

Seguros de impago de alquiler

La crisis económica junto al alto repunte del fenómeno okupa, está propiciando que muchos propietarios de inmuebles sientan la necesidad de protegerse ante posibles impagos y daños en sus inmuebles.

La Asociación de Propietarios de Viviendas en Alquiler cifró en un 15 % la morosidad en los pagos de los arrendamientos influido, entre otras cosas, por el Real Decreto-ley del pasado mes abril que impedía los desahucios por impago temporalmente para quienes no tuvieran otras alternativas de alquiler.

Ante esta situación, cada vez son más los propietarios que piden asesoramiento y contratan alguna de las pólizas para cubrir impagos de alquiler.

La compañía suele ofrecer al propietario en el seguro de impago de alquiler un servicio de defensa jurídica y asume el coste de los impagos que previamente se ha contratado. También se le indemniza por los daños que se hayan constatado en el inmueble, entre otras coberturas. Es por ello que muchas personas prefieren no arriesgarse y, por un precio razonable, cubrirse ante impagos de alquileres o la ocupación de sus inmuebles.

Seguros de salud

Según UNESPA, 10,6 millones de españoles tenían contratado un seguro de salud al finalizar 2019. Es decir, un 3,6 % más que en 2018. Y, durante el primer semestre de este año, los ingresos de las compañías por este tipo de pólizas ascendieron a 4.694 millones de euros, un 4,97 % más que en el mismo período del año anterior.

Lo cierto es que, tras la crisis de 2008 y los recortes sufridos por la sanidad pública en España, infinidad de personas se han interesado por la contratación de un seguro ajustado a sus necesidades. Y cabe decir que esta tendencia se ha acentuado tras la pandemia.

Los seguros médicos tienen una gran aceptación porque, además de contar con precios razonables, permiten acceder a especialistas de forma directa y elegirlos entre un amplio cuadro médico. Además, ofrecen habitaciones individuales si el paciente requiere hospitalización, los trámites se agilizan, las citas son más flexibles y los tiempos de espera para intervenciones quirúrgicas se reducen mucho.

Es por ello que cada vez son más las personas que desean contratar una póliza de salud. Además de detectarse también una creciente expansión de estos seguros como una especie de complemento retributivo extra que muchas compañías ofrecen a sus trabajadores.

Seguros de bicicletas

El final del confinamiento provocó el auge de ventas de bicicletas. De hecho, la Asociación de Marcas y Bicicletas de España cifró hace poco en un 400% el incremento de la demanda en los últimos meses.

Es por ello que se han producido multitud de consultas y suscripciones de seguros de bicicletas. Y es que estas pólizas pueden ayudar muchísimo en caso de siniestro, de ahí que sea muy recomendable contratar una póliza. Eso si, analizando bien sus coberturas para que se ajusten a lo que deseamos contratar.

Seguros de ciberseguridad

Todos somos susceptibles de sufrir un ataque y su coste medio se sitúa en torno a los 30.000 euros. Además, tiene un gran impacto, alrededor del 30 % de las empresas afectadas suelen perder clientes y el 60 % desaparece seis meses después de ataque.

La digitalización ya era un fenómeno imparable antes de esta crisis pero ahora se está precipitando a gran velocidad. Y es que las compañías se han visto obligadas a acelerar su transformación digital y a incorporar el teletrabajo y las videoconferencias en sus procedimientos más habituales y con ello, su vulnerabilidad ha aumentado de forma exponencial. De hecho, el peligro para las empresas no se limita solo a un aumento cuantitativo del correo de tipo malicioso (malware) o de las campañas de suplantación de identidad (phishing). También hay una variante cualitativa que muchas veces escapa al control de las organizaciones, ya que los ciberataques resultan cada vez más sofisticados y difíciles de descubrir.

El Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) gestiona ya más de 100.000 incidentes al año de empresas y particulares. Es en ese contexto entran en escena las pólizas de ciberseguridad, siendo cada vez son más las empresas que sienten la necesidad de asegurar estos riesgos que pueden traer grandes daños.

La misión de un seguro de ciberseguridad es por tanto que, en caso de que una empresa padezca un ataque, la reparación sea lo más ágil y efectiva posible. Es fundamental que la póliza facilite una amplia cobertura antes, durante y después del ciberataque.