Seguros de moto

El color del coche o tener hijos no afecta al precio del seguro.

Recibimos un montón de ideas falsas sobre los seguros de moto, o más aún, se confunde con la modalidad de la cobertura de auto que de hecho cuenta con grandes diferencias. Por ello, y para resolver tus posibles dudas, te contamos los mitos más extendidos sobre los seguros de moto.

1. Falso: Puedo dejar de pagar el seguro si no uso la moto

La legislación establece que todo vehículo a motor tiene que contar siempre con un seguro. Por tanto, aunque no utilices la motocicleta estás obligado a mantener tu póliza de seguro activa.

2. Falso: El seguro no protege durante un estado de alarma

El estado de alarma no modifica las protecciones que ofrecen los seguros de moto ni ningún otro seguro sino que son mantenidas, ya sea una modalidad básica de responsabilidad civil o protecciones más completas como la modalidad de todo riesgo, así como aquellas coberturas opcionales que se hayan podido incluir en la póliza.

3. Falso: Las mujeres pagan menos que los hombres

Esto era así hasta 2012. Y es que estadísticamente las mujeres tenían menos accidentes que los hombres. Es por ello que las primas entonces eran más baratas para las mujeres, pero esto se eliminó por ser una medida discriminatoria y hoy ya no existe ningún tipo de diferencia en el precio por el hecho de ser hombre o mujer, solo por el historial del conductor o conductora y por supuesto, por su experiencia.

4. Falso: Tener hijos sube la prima

Es cierto que algunas compañías de seguro te preguntan si tienes hijos menores de edad a la hora de contratar un seguro de coche o moto, pero esta variable solo afecta al precio del seguro de vida, pero no al de un seguro de automóvil o moto. Lo que ocurre es que en ocasiones las aseguradoras trabajan con un formulario común en cuestiones relativas al cliente e incluyen también esta pregunta, aunque no tiene ningún efecto sobre la prima.

5. Falso: Puedo dejar de pagar el seguro unos meses, ya que considero que si realizo pagos fraccionados mi póliza no es anual

Por lo general el seguro del vehículo es anual y las compañías ofrecen facilidades de pago mediante el fraccionamiento de los recibos de forma semestral, trimestral o mensual. De esta manera, la prima queda dividida en varios pagos para evitar que el cliente tenga que abonar el importe total de una sola vez. Por tanto, solo existe una facilidad de pago por lo que si la prima es anual o de cualquier durabilidad con fraccionamiento, es responsabilidad del asegurado cumplir con los pagos pactados.

6. Falso: El seguro cubre la moto con cualquier conductor

En los seguros de moto la cobertura, al contrario que la del coche, suele ser nominativa. Únicamente será válida si el conductor es el titular de la póliza y el propietario de la moto. Ninguna otra persona podrá conducirla y estar cubierta, pues en caso de incidente o siniestro, el seguro podría pedir la devolución de la indemnización y no renovar el contrato.

7. No siempre: Aumenta la prima de nuestro seguro al dar un parte de accidente.

Otro mito es que sube la prima si damos un parte de accidente pero esto no siempre es así; por norma general va a depender de qué tipología de accidente y de qué compañía aseguradora se trata. Algunas aseguradoras incrementan el precio del seguro o incluso no lo renuevan una vez notificado un siniestro en el que el tomador es culpable, pero es cierto que también existen compañías que no modifican las condiciones aún declarándose más de un parte el mismo año.

8. No siempre: El seguro cubre también al acompañante

Esta afirmación, que siempre solemos dar por sentado, no siempre es cierta por lo que debemos andar con ojo. Las pólizas no cubren al acompañante a no ser que se indique de manera específica en las cláusulas del seguro contratado.

9. No siempre: El seguro a todo riesgo siempre es la mejor opción

Es la mejor opción si el asegurado quiere mantener la moto en perfecto estado de manera permanente y así no tener de lo que preocuparse a la hora de tener que hacer desembolsos grandes inesperados. Si es una excelente alternativa si se trata de un vehículo nuevo, ya que, en caso de siniestro total, robo o incendio, la mayoría de las aseguradoras indemnizan el primer año con el “valor de nuevo” (sin descontar la depreciación que haya podido sufrir el vehículo desde su matriculación).

10. No siempre: Los extras están incluidos en el seguro

El navegador GPS o las llantas de aleación son algunos de los accesorios extras que no siempre están incluidos en tu seguro, a no ser que estén declarados expresamente en la póliza. En cambio, hay aseguradoras que sí los cubren aunque no los declares por lo que es importante revisar la póliza de seguro contratada para asegurarnos.

11. Falso: La cuota del seguro varía según el color de la carrocería

Cada compañía aseguradora tiene sus propios cálculos a la hora de calcular el precio de un seguro, pero por lo general la estimación de la prima se basa en varios factores: el perfil del cliente/tomador (su edad, años de experiencia con el carné o el historial de accidentes que tenga); la tipología del vehículo (marca, modelo y cilindrada); la antigüedad de la moto; la fecha de compra, el código postal de estacionamiento, la utilización del vehículo por varios conductores; el kilometraje y la antigüedad en la compañía y los años asegurados consecutivos.

12. No exactamente: El seguro tiene un mes de gracia

Otro de los mitos aseguran que el décimo tercer mes el seguro te cubre de manera gratuita; una especie de fórmula de 12+1 pero esto no es así. Lo que ocurre es que las compañías de seguros suelen dejar un mes extra para abonar el importe anual pero esto no significa que se trate de un mes de gracia.