seguro de dependencia

Podemos estar preparados para proteger nuestra calidad de vida en el futuro

Lo que más valoramos hoy en día es nuestra calidad de vida y aún más cuando vamos cumpliendo años y requerimos de necesidades adecuadas a nuestra edad.

Una de las situaciones que podemos sufrir a edad avanzada es la dependencia, un estado permanente que, a causa de la edad, la enfermedad o la discapacidad y la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra persona para realizar actividades básicas diarias.

El seguro de dependencia se encarga de proteger al asegurado y cubrir todas sus necesidades en caso de sufrir alguna limitación, ya sea física o psíquica, que le impida realizar las actividades básicas de la vida diaria. Un seguro pensado para futuras discapacidades y que cuenta con una cobertura de indemnización que puede ir en base a dos niveles de dependencia:

  1. Dependencia Severa: se sufre cuando es necesaria la ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día. En estos casos no se requiere del apoyo permanente de un cuidador para su autonomía personal.
  2. Gran Dependencia: en este caso la persona con gran dependencia requiere de ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día pero además, por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesita de la ayuda continua de otra persona.

¿Qué cubre un seguro de dependencia?

Cuando al asegurado se le reconoce su estado de dependencia recibe una renta vitalicia constante o un capital garantizado, en función de la modalidad que haya sido contratada.

Renta: a la hora de realizar su póliza puede fijar la cantidad de Renta que percibirá en caso de alcanzar la dependencia.
Capital: el asegurado puede elegir el importe a cobrar.

Además, este tipo de seguro de dependencia permiten hacer frente a los gastos como la adecuación del hogar a nuestra movilidad, la compra de aparatos de apoyo, la contratación de un cuidador o el coste de tratamientos médicos.
Un seguro de dependencia te permite despreocuparte sabiendo que, en caso de sufrir una situación de dependencia, los gastos estarán cubiertos.

Carencia:

  • Un año desde que se contrató el seguro.
  • Sin carencia en caso que la dependencia haya sido ocasionada por un accidente posterior.
  • Tres años desde que se contrató el seguro cuando la dependencia sea a causa de un estado de demencia o enfermedad neuropsiquiátrica.

Franquicia:

Tres meses desde que el asegurado se le ha reconocido su estado de dependencia. Al final de este período de tiempo, si el asegurado continúa en estado de dependencia se inicia el devengo de las prestaciones.

Requisitos médicos

  • Hasta los 65 años se puede contratar con una simple declaración de salud.
  • A partir de los 65 años si se requiere de un examen médico con una declaración de salud ampliada y ECG en esfuerzo (lo usual a partir de esta edad para la contratación de seguros de vida o enfermedad).

Capital / Renta máxima asegurada

  • Modalidad de Renta:
    La cuantía máxima que se puede contratar es de 4.000 €/mes para Gran Dependencia y 2.000 €/mes para Dependencia Severa.
  • Modalidad de Capital:
    La cuantía máxima asegurable es de 600.000€ para Gran Dependencia y 300.000 € para Dependencia Severa.
  • Contratación de ambas:
    El capital máximo asegurable se limita a la mitad de las cantidades mencionadas.

Edad máxima

La edad máxima hasta la que puede contratar su seguro de dependencia es de 69 años (con los requisitos médicos antes mencionados).

Al contratar un seguro de dependencia podrás sentirte más tranquilo, sin preocuparte por futuros desajustes económicos. ¿Quiere saber mas? Contacta con nosotros y te ayudaremos a resolver todas tus dudas.