exclusiones del seguro

¿Qué revisar antes de contratar un seguro?

Cada vez que nos disponemos a contratar una póliza de seguro, la compañía de seguros se compromete a indemnizar o reparar el daño estipulado que pueda suceder en el futuro. Esto puede ser sencillo de formular pero es algo más difícil a la hora de delimitar, por ello existen las exclusiones del seguro.

Un ejemplo sencillo para comprenderlo puede ser que contratamos un seguro que nos cubra el riesgo de caernos por unas escaleras. Pues bien, siempre y cuando vayas por unas escaleras y te caigas, tu contrato de seguro te indemnizará. Pero, ¿y si fueras bajando las escaleras con patines? En este caso debe quedar claro y bien delimitado qué es lo que entiende por «riesgo de caerse por las escaleras», de lo contrario, podría cubrirte incluso cuando te caigas por las escaleras patinando.

Es por esto mismo que, dentro del riesgo que cubre un seguro, debe quedar estipulado qué es lo que el seguro que estamos contratando cubre y qué no cubre, es decir, cuáles son las exclusiones del seguro contratado. Este principio existe para defender al cliente, para que pueda tener claro qué cobertura tiene exactamente su seguro.

¿Qué son las exclusiones dentro de los seguros?

Las exclusiones de un contrato de seguro son aquellas cláusulas o condiciones del mismo en los que la aseguradora describe lo que no está cubierto en póliza y por lo tanto delimita el riesgo. La legislación de contrato dice que tiene que incluirlas en el condicionado de forma que estén destacadas, que no se pierdan a la vista de quien lea el documento.

Para la compañía aseguradora es muy importante describir bien qué cubre y qué no cubre por contrato. Y para ti debería ser igual de importante, teniendo claras y leyendo todas las coberturas y todas las exclusiones del seguro antes de firmar nada. Por ello, es muy recomendable contar con un mediador de seguro experto que pueda asesorarte y orientarte en estos casos ¡para que nada se te escape!

Al igual que no comprarías algo que no sabes que hace y qué no hace, es decir para qué sirve y para qué no, nunca debemos contratar un seguro sin tener claras qué nos cubre y qué no nos cubre.

¿Qué debo revisar antes de contratar cualquier tipo de seguro?

El seguro del coche es obligatorio para circular, muchas familias cuentan con un seguro de hogar, otras no conciben vivir sin contar con un seguro de salud o de vida… Incluso existen profesionales que por su profesión cuentan con un seguro específico para estar protegido. Otras, sólo contratan un seguro cuando se van de viaje o cuando alquilan un coche. Lo cierto es que todos, en algún momento, necesitamos una protección extra.

Entre las recomendaciones a tener en cuenta antes de contratar cualquier tipo de seguro podemos destacar entre las más importantes:

Coberturas

Lo más importante a la hora de revisar un seguro son las protecciones o coberturas que vamos a contratar. En los seguros de coche la cobertura obligatoria mínima es la Responsabilidad Civil o lo que se llama comúnmente el seguro a terceros. Pero existe un amplio abanico de coberturas que son más o menos importantes según el tipo de conductor y sus necesidades. Lo mismo ocurre con el resto de seguros. Un seguro de hogar, por ejemplo, cubre muchos servicios que a veces ni siquiera el asegurado sabe. Por eso es tan importante consultar las coberturas del contrato y ver que se adecuan a nuestras necesidades.

Límites económicos de protección

Otra de las cosas que tienes que revisar de tu seguro es el límite económico de protección en caso de usar la cobertura. Esto es muy importante.

Por ejemplo a la hora de viajar, es importante saber que tenemos la cobertura de asistencia sanitaria en el extranjero cubierta, pero además, debemos saber cuál es el límite o cuantía que podremos gastar si tenemos un problema sanitario. Es importante que para cada tipo de viaje, y dependiendo de los riesgos que podamos conllevar, llevemos un seguro adecuado al mismo y con los límites de aseguramiento bien claros.

Exclusiones

Como ya hemos comentado, es muy importante que analicemos nuestras necesidades antes de contratar cualquier tipo de seguro. Por ejemplo, si vamos a practicar un deporte de riesgo y contratamos un seguro es necesario que sepamos que no nos podría cubrir si sufrimos un accidente.

Periodos de carencia

La carencia de un seguro es el tiempo que transcurre entre el día en el que entra en vigor el contrato y el día a partir del cual estás protegido. Es tan importante fijarse en esto porque por ejemplo existen seguros en los que han de pasar al menos 6 meses para que el asegurado tenga derecho a intervención quirúrgica o asistencia al parto.