Seguridad en pagos electrónicos con tarjeta a través de internet

La PSD2 hará más seguros tus pagos a través de internet

La seguridad electrónica se ha convertido en una de las principales preocupaciones de usuarios y empresas en un contexto en el que el teletrabajo está a la orden del día tras la pandemia que hemos sufrido. Es por esto mismo que resulta tan importante la entrada en vigor de una nueva normativa de pagos a través de internet que impacta en el sector financiero, afectando a los proveedores de pagos electrónicos, a los marketplaces y a los comercios electrónicos.

Se trata de la PSD2 (Payment Services Directive 2), una normativa europea, en vigor desde el pasado 14 de septiembre, para reforzar la seguridad, la transparencia y la eficiencia de los servicios de pago electrónicos y regular la entrada de nuevos operadores en el comercio online. Esta normativa es una actualización, ya que ya existía desde 2007 la PSD1, que tenía por objetivo crear un mercado único de pagos dentro de la Unión Europea

Esta introdujo, entre otras cosas, el concepto de instituciones de pago y del Área Única de Pagos en Euros. Ahora con esta nueva actualización, la PSD2 viene con otras novedades enfocadas posibilitar nuevas formas de pago en el mercado europeo y hacerlas más seguras.

¿Cuáles son las novedades más importantes de la PSD2?

Doble identificación para comprar por Internet:

Para una mayor protección, surge una de las principales novedades en el cambio de procedimiento en las compras online mediante la ‘Autenticación Reforzada de Clientes’. Es decir, la mayoría de pagos electrónicos ahora requerirán de una verificación más contrastada.

Los usuarios deberán utilizar al menos dos elementos de autenticación. Deberán elegir entre algo que posean (como una tarjeta o un teléfono móvil) y/o algo que sepan (como una contraseña o un código temporal que le haya sido enviado); o algo únicamente suyo (como una huella dactilar, la voz o el reconocimiento facial). Con esto se busca combatir las actividades fraudulentas y hacer que los pagos online sean más seguros para los usuarios.

Adiós a las plataformas intermediarias de pago:

Para una mayor seguridad, las plataformas de terceros a las que nos redirigían durante el proceso de compra desaparecerán. Ahora las tiendas online venderán sus productos sin que el usuario se vea obligado a abandonar la web simplificando la operación y garantizando que la comunicación de pago se haga directamente entre el banco y el comercio, sin intermediarios que puedan almacenar datos sensibles.

Pagos sin usar la tarjeta bancaria ni introducir sus datos:

Los bancos verificarán cualquier pago electrónico con tarjeta a través de un código de seis dígitos (Código de Identificación Personal) enviado por mensaje de texto al teléfono móvil del cliente. 

Además, a partir del 1 enero de 2021, las entidades financieras también consensuarán con el cliente si desea, a futuro, aceptar todos los pagos de un comercio en el que ya ha realizado una transacción o, por el contrario, prefiere rechazarlos o limitarlos. En caso de aceptar, el cliente ya no tendría que meter ese código de seis dígitos cada vez.

Mejor experiencia diaria para el usuario:

Gracias al sistema de doble autenticación, los usuarios podrán disfrutar de otras ventajas como: un mayor ahorro, ya que los pagos con tarjeta no podrán tener recargos; una mayor protección en caso de fraude, dado que el usuario solo será responsable de pagos no autorizados de hasta 50€ (cifra a partir de la cual se hará cargo el proveedor) y no de hasta 150€ como recogía la directiva anterior; y un mayor control, gracias al registro público de instituciones de pago de la Autoridad Bancaria Europea (EBEA).

Una visión global de las finanzas personales:

La directiva abre el mercado europeo a nuevas empresas, entre las que se encuentran aquellas que ofrecen un servicio de información sobre cuentas (más conocidas como AISP, Account Information Services Provider). Esto permiten tener una visión global de las distintas cuentas bancarias abiertas por un titular desde una sola plataforma, de tal manera que no sea necesario ir entrando en la banca online de cada entidad para consultar su estado, sino que en un misma web o aplicación se recojan todos los ingresos, los gastos y el saldo de las diferentes cuentas asociadas a un mismo nombre.