incapacidad temporal por aislamiento o contagio por el coronavirus

Entre las medidas laborales que el estado ha tomado como consecuencia de la actual alerta sanitaria por el coronavirus o COVID 19, destaca la consideración excepcional como situación similar al accidente de trabajo de los períodos de aislamiento o contagio. Y a pesar de que la situación avanza y cambia constantemente, podemos hablar de las decisiones que ya se han ido tomando y que sabemos hasta ahora.

En primer lugar, la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social adoptó el Criterio 2/2020. Con esta se daba respuestas a la situación a la que se enfrentaban las personas trabajadoras aisladas preventivamente por el coronavirus y hasta que se pudiera constatar si estaba o no perjudicado. La respuesta fue que la situación de estos trabajadores sería considerada como incapacidad temporal derivada de enfermedad común frente a la Seguridad Social.

Sin embargo, el desmesurado ritmo de los acontecimientos llevó a una nueva valoración. En el Criterio 3/2020, de fecha 9 de marzo, determina que a los efectos de las prestaciones de Seguridad Social la enfermedad ocasionada por el coronavirus deberá catalogarse como enfermedad común «salvo que se pruebe que la enfermedad se ha contraído con causa exclusiva en la realización del trabajo en los términos que señala el artículo 156 de la Ley General de la Seguridad Social, en cuyo caso será calificada como accidente de trabajo». En el mismo se determina que la fecha del hecho causante vendrá marcada por la fecha del aislamiento, si con carácter previo al diagnóstico de la enfermedad, se ha estado sometido a él.

Dos días después se publica en el BOE el Real Decreto-ley 6/2020, de 10 de marzo, en cuyo artículo quinto al objeto de proteger la salud públicase establece para personas trabajadoras autónomas y por cuenta ajena que los periodos de aislamiento o contagio por el virus se considerarán, con carácter excepcional, situación asimilada a accidente de trabajo, exclusivamente para la prestación económica de incapacidad temporal, exigiéndose para causar el derecho que se esté en alta en la fecha del hecho causante, esto es, en la fecha en la que se acuerde el aislamiento o enfermedad del trabajador, sin perjuicio de que el parte de baja se expida con posterioridad a ese día.

| Artículo quinto. Capítulo II.
Consideración excepcional como situación asimilada a accidente de trabajo de los periodos de aislamiento o contagio de las personas trabajadoras como consecuencia del virus COVID-19.

La decisión adoptada supone que la Seguridad Social deba hacer frente a las bajas producidas por aislamiento o contagio como si fuera una incapacidad temporal derivada de accidente de trabajo. Esto es que las personas afectadas por el virus recibirán una prestación superior, pues la Base Reguladora también lo es respecto a la incapacidad temporal que trae causa de la enfermedad común. Sobre dicha Base Reguladora se aplica el 75%, frente al 60% de las enfermedades comunes. La prestación empieza a contar desde el día en que se acuerde el aislamiento o la enfermedad del trabajador, sin perjuicio de que la baja se expidiera con posterioridad.

Podrá causar derecho a esta prestación la persona trabajadora por cuenta propia o ajena que se encuentre en la fecha del hecho en situación de alta en cualquiera de los regímenes de Seguridad Social.

Desde Nephilim os enviamos toda la fuerza para poder combatir esta pandemia entre todos. ¡Esperamos que todos estéis bien! Cuidaos.