cambiar titularidad coche

Documentación necesaria para transferir o cambiar la titularidad de un vehículo.

Si por fin has logrado que tus padres desean que te quedes con ese coche que ya coges más que ellos o te has lanzado a comprar tu primer coche, nuevo o de segunda mano, vas a tener que hacer varios trámites burocráticos para poner el coche a tu nombre. Por eso, si estás temiendo por cambiar la titularidad para que todo esté en orden, no temas. Al principio podrá parecerte un poco engorroso pero te lo explicaremos paso a paso para que no te resulte un proceso demasiado pesado.

En primer lugar, para cambiar la titularidad del coche y que esté a tu nombre deberás acudir a la Jefatura Provincial de Tráfico o DGT con todo el pepeleo necesario:

  • El permiso de circulación firmado.
  • La ficha técnica.
  • El recibo del pago del Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica.
  • El certificado de haber pasado la última ITV.
  • El formulario de solicitud de transferencia.
  • El impreso de notificación de transferencia de vehículos debidamente firmado por vendedor y comprador.
  • Por parte del comprador: DNI, permiso de conducir y el justificante de pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales de la comunidad autónoma que corresponda.

Y por fin, tras pagar las tasas, Tráfico emitirá un nuevo permiso de circulación a tu nombre. ¡Has logrado salir ileso del paso mas engorroso!

El segundo paso pasa casi desapercibido en comparación con el anterior. Para poder circular con tu nuevo coche deberás hacerte con tu seguro de auto. Puedes contratar una nueva póliza o si vas a quedarte con el coche de tus padres, que ellos te cedan dicha póliza. En este caso has de saber que aunque tus padres te cedan su póliza, es bastante probable que las condiciones del seguro sean modificadas ya que el importe a pagar normalmente tiene en cuenta aspectos como la experiencia del nuevo conductor, su historial o si ha sufrido percances antes es decir, tu nivel de riesgo.

En ambos casos se solicitan datos como:

  • DNI.
  • Carnet de conducir.
  • Ficha técnica del vehículo.
  • Permiso de circulación.
  • Tarjeta de la ITV.

La parte positiva de este segundo paso es que todos esos papeles ya los tienes a mano tras haber pasado antes por la DGT para cambiar la titularidad del coche, por lo que será pan comido para ti. Además, lo habitual es que te pregunten algunos datos más como edad, desde hace cuánto tiempo tienes el carné de conducir, si has dado partes antes por algún percance, etc. Son las variables que la compañía tendrá en cuenta para evaluar ese nivel de riesgo del que hemos hablado antes y poder valorar tus condiciones. Tras esto, ya solo tendrás que aceptar las condiciones si son de tu interés y serás por fin ese flamante conductor y tomador del seguro de tu propio coche ¿suena bien verdad? ¡Pues ahora a disfrutar!