
Incluir a los más jóvenes de la familia en el seguro del coche ¿merece la pena?
Ya conocemos que tener asegurado nuestro vehículo para circular es obligatorio por Ley, al menos un seguro de responsabilidad civil que cubra a terceros. Pero ¿debo incluir a mis hijos en la póliza de seguro si utilizan también el vehículo?
Un vehículo es un medio de transporte que, al viajar a alta velocidad junto con otros vehículos y depender del control humano, está más expuesto a cualquier accidente en comparación con otros medios de transporte. Por ello, cuando nuestro hijo se saca el carnet de conducir y empezamos a dejarle el coche, ya sea de manera ocasional o de forma recurrente, nos vemos en la tesitura de preguntarnos si merece la pena incluirlo o no en el seguro.
¿Qué factores debemos tener en cuenta?
La falta de experiencia al volante y la juventud son considerados dos factores de «riesgo» para las aseguradoras. De hecho, los conductores con menor riesgo para las aseguradoras son aquellos con edades comprendidas entre los 36 y los 50 los años, con entre 15 y 20 años de experiencia al volante.
Por regla general, las pólizas de seguro del coche tienen un carácter nominal, es decir, coinciden conductor, dueño del automóvil y asegurado como la misma persona. En cualquier caso, las aseguradoras nos dan la opción de agregar a segundos, terceros y sucesivos conductores.
Cuando nos planteamos la posibilidad de incluir a nuestro hijo/a en el seguro del coche, lo más importante es conocer al dedillo qué cubre la póliza que tenemos contratada en caso de accidente. Si tenemos dudas, es recomendable contactar con nuestro asesor de seguro o aseguradora para que nos informen de nuestra póliza en particular y analizar nuestro caso concreto.
Uno de los factores que debemos analizar en primer lugar es la frecuencia con la que nuestro hijo/a utilizará el vehículo. De esta forma podremos plantearemos si incluirle como conductor ocasional o como conductor habitual. Estos son los distintos casos que pueden darse:
Si tu hijo/a no figura en la póliza de seguro y es la persona responsable del accidente, un seguro “a terceros” se hará cargo de los daños o lesiones producidos a la otra parte, independientemente de quien sea el conductor. Pero si de lo contrario es tu hijo/a quien sufre el accidente y no figura en la póliza, la aseguradora de la otra parte deberá hacerse cargo de los daños. Sin embargo, tu aseguradora no reclamará en tu nombre y tendrás que asumir tú la gestión y los gastos de la reclamación. De igual forma, tampoco activará otras garantías que pudieras tener contratadas.
Ahora bien, si tu hijo/a figura en la póliza como conductor ocasional, tu seguro cubrirá aquello que figure en la póliza, aunque el conductor ocasional no adquirirá bonificaciones y sus partes de accidente perjudicarán de forma directa al titular de la póliza. Esta opción es más barata que incluir a tu hijo/a como conductor habitual y suele incluir franquicias.
Si tu hijo/a figura como conductor habitual en la póliza, entonces no tienes de qué preocuparte. Esta es siempre la opción más recomendable y completa, aunque es cierto que puede resultar más cara, pero en caso de accidente merece indudablemente la pena.
En conclusión, es muy importante leer siempre con la máxima atención nuestro contrato de seguro particular y resolver todas las dudas que nos puedan surgir al respecto. Esto nos ayudará a valorar si merece la pena o no incluir a nuestro hijo/a en la póliza del seguro del coche