seguro para vivienda de alquiler

La mejor opción para vivir de alquiler con tu mascota y dar tranquilidad a tu casero

Tener una mascota es muy común en las familias, de hecho se suele crear un vinculo muy fuerte donde el animal acaba convirtiéndose en uno más de la familia. Pero ¿qué ocurre cuando necesitamos alquilar una vivienda y los impedimentos se agravan a la hora de hablar de mascotas?

No son pocos los dueños de mascotas que se encuentran con contratiempos cuando empiezan a buscar un piso de alquiler en el que se admitan animales, sin ningún tipo de pega.

Lo primero que nos preguntamos es si puede el propietario de la vivienda prohibirnos tener mascotas en la casa y la respuesta es, si. Lo cierto es que en el contrato de arrendamiento debe haber una cláusula explícita al respecto donde se prohiba expresamente la entrada de mascotas en la vivienda, y aunque la Ley de Arrendamiento Urbano abre la posibilidad de que tanto propietario como inquilino puedan llegar a un acuerdo que beneficie a ambas partes, lo cierto es que si firmamos el contrato donde se incluya esta cláusula, es de obligado cumplimiento no tener mascotas en la casa. Es más, si la incumplimos, es motivo para la rescisión del contrato.

En caso de no establecerse cláusula alguna en el contrato de alquiler donde se diga lo contrario, sí estarían permitidas las mascotas. De hecho, muchos dueños de mascotas se preguntan si están obligados a advertir a su casero de que tendrán un animal en casa y lo cierto es que estrictamente no existe tal obligación, pero muchos optan por advertirlo a fin de ahorrarse problemas en el futuro, algo muy recomendable.

Uno de los problemas mayores es cuando la mascota produce algún tipo de desperfecto en la vivienda arrendada. En estos casos el propietario podría utilizarlo en contra para poner fin al contrato de alquiler por los “daños causados dolosamente en la finca”. Y no hay que olvidar que cualquier desperfecto que haya provocado la mascota siempre es responsabilidad del dueño, por lo que deberíamos cargar con todos los gastos. Por ello, una de las mejores soluciones para vivir de alquiler teniendo una mascota es acordar con el propietario un seguro para la vivienda de alquiler y así prever problemas futuros.

Si bien, el seguro de hogar de la casa suele correr a cuenta del propietario cubriendo los daños en los elementos estructurales, el inquilino puede contratar un seguro más específico para proteger todos los bienes y objetos del piso, tanto los propios como los del propietario. Esta es una de las mejores opciones de establecer una buena relación entre propietario e inquilino, evitando problemas, y con el que el dueño de la vivienda gane en tranquilidad sin ver a nuestra mascota como un problema.

  • Seguro de hogar del inquilino: con este tipo de seguro quedan cubiertos los posibles daños de mobiliario.
  • Seguro de hogar del propietario: todos los propietarios de viviendas de alquiler deberían tener uno. Quedan cubiertos los daños por malquerencia del inquilino, así como el impago del alquiler, entre otros.
  • Seguro para mascotas: es interesante que tu mascota tenga un seguro. Además de cubrir otros posibles gastos de asistencia sanitaria, también incluye responsabilidad civil por los daños materiales o a terceros que pueda provocar.

Si eres un inquilino y quieres evitarte gastos futuros por los posibles daños causados en el piso de alquiler, contar con un seguro de hogar para viviendas de alquiler es todo un acierto.